Al prescribir una silla de ruedas eléctrica para usuarios con necesidades de movilidad complejas, las funciones de posicionamiento eléctrico pueden marcar una gran diferencia. Funciones como Power Tilt y Power Recline ofrecen beneficios por separado, pero cuando se utilizan juntas proporcionan resultados clínicos mucho más eficaces.
Mejor gestión de la presión
La redistribución de la presión es uno de los principales motivos para utilizar funciones eléctricas de posicionamiento.
Power Tilt transfiere el peso del cuerpo desde el asiento hacia el respaldo, mientras que Power Recline abre el ángulo del cuerpo. Combinadas, permiten una mejor distribución de la presión y ayudan a prevenir úlceras por presión.
Apoyo para las articulaciones
El Power Recline permite que las articulaciones se muevan dentro de su rango completo de movimiento. Esto es especialmente importante para personas con movilidad limitada o condiciones neurológicas, ya que ayuda a prevenir contracturas.
Menos riesgo de deslizamiento
Cuando solo se usa reclinación, la pelvis puede deslizarse hacia adelante. Usar Power Tilt antes de Power Recline ayuda a mantener la pelvis en posición y reduce las fuerzas de cizallamiento.
Mayor independencia
Con ambas funciones, los usuarios pueden reajustar su postura de forma más fácil. La gravedad puede ayudar a que el cuerpo vuelva a una posición correcta sin necesidad de asistencia.
Mayor comodidad durante el día
Las diferentes posiciones permiten adaptarse a actividades como descansar, comer, trabajar o comunicarse. Esto ayuda a reducir la fatiga y mejora el bienestar general.